
Durante siglos los cientificos no tuvieron idea de que el cuerpo humano estaba formado por billones de células. Las células son tan pequeñas que su existencia se desconocía antes de la invención del microscopio.
En 1665, un cientifico inglés llamado Robert Hooke creó un microscopio simple y observó un trozo de corcho, es decir, las células muertas de la corteza de un roble. Hooke observó pequeñas estructuras en forma de celdas...